
No sé si con la llegada de estas fiestas la Iglesia oficial quiere recuperar el protagonismo que está perdiendo a marchas forzadas o porque continuan con la estrategia del "A Dios rogando y con el mazo dando" pero otra explicación no tiene lo que ha declarado Angelo Amato, arzobispo para las causas del santoral en el Vaticano al afirmar que el "Estado español se está entrometiendo cada vez más en la vida de las personas". Mayor desvergüenza no es posible.

Casi tanta como cuando afirmó en febrero pasado:
"No me avergüenzo del pasado de la Inquisición, en España y en Italia fue garantista". Angelo Amato
Un gobierno socialista que ha sido incluso más generoso con la iglesia católica que lo que fueron los gobiernos de Aznar; muchos españoles socialistas o no, católicos, ateos, agnósticos, musulmanes o evangelistas, no ven con buenos ojos los privilegios de la iglesia católica, que ya duran en el tiempo De lo que estoy seguro es de que el arzobispo Amato conoce perfectamente la realidad del Estado español y esas declaraciones no son de recibo.
Muchos de los que hemos respetado los acuerdos con el Vaticano, nos preguntamos si no ha llegado el momento de decir ¡¡BASTA!! de los privilegios que la iglesia católica en España ha dispuesto a los largo de los siglos y continúa disfrutando. Si quieren financiación que se autofinancien; si quieren religión católica,que sea fuera fuera de la escuela y con sus propios curas, el tiempo dedicado a dicha asignatura vendría muy bien a la alicaída enseñanza. España es un Estado aconfesional.
La realidad española está dominada por la pluralidad, con convivencia pacífica y tolerante, sea cual sea nuestro credo religioso. Y no se puede negar que el resto de confesiones están discriminadas.Llegará un día en el que exigirán los mismos beneficios de los que goza la iglesia católica en forma de: Clases de religión, cuyos profesores son nombrados por el obispado y pagados por el estado, o los conciertos de enseñanza con los colegios de religiosos, todo ello para "rasgarse las vestiduras" porque en un colegio público después de 30 años de Constitución un juez mandó retirar los crucifijos de un colegio de Valladolid.
Conozco muchos católicos que no están de acuerdo con la manera de proceder de la iglesia en España, que hace de oposición política como lo demuestra la próxima convocatoria por las calles de Madrid, en defensa de ... la familia, o las múltiples que realizaron en la legislatura pasada.
Si la generosidad de un gobierno se ve correspondida de esta manera, aplíquese la Constitución, al menos las críticas serán por algo.