
Con el aniversario de la caída del muro de Berlín se han organizado fastos que nadie quería perderse. La capital alemana estaba esplendorosa con todos los mandamases mundiales allí presentes. Todos estaban entusiasmados cuando se derrumbó el dominó gigante ¡ Parecían tan felices !
Y sin embargo, si uno hurga un poco en la memoria, aparecen recuerdos que no tienen nada que ver con la realidad. Ni Mitterrand ni Thacther querían la 2ª unificación de Alemania, ni tampoco la extinta URSS ; de los líderes de entonces se salvarían Gorbachov, Valesa, Kohl y nuestro Felipe González, como ha reconocido en sus memorias el canciller alemán, que comprendieron que el mundo no podía seguir dividido en dos bloques. Fue el inicio de la globalización.
Ha caído un muro, pero ¿Cuántos se han levantado?
África alcanza los mil millones de habitantes; la cuarta parte, al menos pasa hambre. Si la progresión demográfica continúa, en el continente africano llegará un momento en que uno de cada cinco habitantes del mundo serán africanos. No podemos seguir mirando hacia otro lado. Los pescadores de Somalia estaban contentos porque volvían a pescar cantidades que hacía años no conocían; todo como consecuencia del miedo de los grandes barcos de otros países a los piratas.
Ya no solo ponemos muros en nuestras fronteras sino que además les despojamos de los restos de recursos de los que dimos buena cuenta en los siglos XIX y XX .
Comprendo que en una situación como la actual no es popular decir estas cosas porque la mayoría de europeos está de acuerdo con impedir la entrada de subsaharianos en nuestros países, y España más aún por el número de parados.
Si estamos preocupados con los efectos del cambio climático, este hecho debería de preocuparnos mucho más. Es la auténtica bomba de destrucción masiva. Quiero conocer las respuestas de la conferencia episcopal española tan empeñada en excomulgar diputados y también la conferencia de la OMS.
Pero occidente saldrá de la crisis, y seguiremos olvidándonos de los desheredados de la tierra. El 0,7 % no será suficiente. Si hemos sido tan diligentes aportando desde los gobiernos ingentes cantidades de recursos públicos por salvar empresas y empresarios que se habían estado forrando ¿Por qué no contemplar, cuando salgamos de la misma, un plan internacional que contemple sacar a África del subdesarrollo?.
De nosotros depende.